Escritores en apuro.

Tengo que admitirlo. El día de ayer, después de saber el resultado de las elecciones en Estados Unidos, tuve un largo momento de pánico. Pánico construido con ladrillos de miedo y mucha, mucha inseguridad. (Haciendo analogía a lo que trae a México ahorita de cabeza, el dichoso muro). No voy a hablarles de las causas y consecuencias de las elecciones de aquel país, ni de lo que siento por tal o cual candidado. Voy a hablarles de mi experiencia, desde mi trinchera como escritora novata, autopublicada y mexicana.

En un momento de sincera desesperación, pensé en que tal vez iba a ser mejor sacar mi libro antes de la fecha que había previsto, para que el precio del dólar no me tomase por sorpresa. Estaba realmente asustada, y quise, por unos instantes, lanzar el libro en diciembre, echar todo mi trabajo de preparación y esfuerzo por la ventana con tal de no arriesgarme demasiado.

Pero después de escuchar las opiniones de diversos amigos y gente cercana, me di cuenta de que no debía de hundirme en el pánico. Sí, el miedo me estaba queriendo llevar a tomar una decisión apresurada, iba a dejar de lado todas las cosas que había preparado con tanto esfuerzo y cariño para el lanzamiento de mi historia porque, insisto… estaba demasiado asustada por todo. Asustada porque tenía miedo que, aun cuando mi libro conservase un precio decente, aquellos centavos de diferencia fuesen motivo suficiente para que la gente no se animara a darme una oportunidad.

Pero decidí que el miedo, una vez más, no iba a ser rival para mí. Publicar en diciembre significaba maquetar demasiado rápido, no hacer las sorpresas que venía planeando, dejar de pasar el ejemplar para conseguir pre-reseñas y no arrojarnos en blanco al público, decirle no a la preventa… en fin, echar por la borda cosas que creo, iban a ayudar a la saga a no echarse a los lobos sin preparación.

Así que, en vez de tomar una decisión forzada, decidí mantener las cosas tal cual estaban planeadas desde el principio y hacer una petición no sólo por mí, sino por todos los escritores de habla hispana que estamos aquí, al pie del cañón: Quiero invitar, de corazón, a las editoriales y, principalmente, a toda esa comunidad de lectores de habla hispana, que apuesten por nosotros. Que nos apoyen a los escritores latinos, españoles y todo aquel autopublicado que lucha por hacerse un hueco en un mundo que pareciera cerrarse cada vez más gracias a tan pocos. Los necesitamos más que nunca, a todos ustedes.

Ya seamos escritores hispanohablantes autopublicados o respaldados por una editorial, a veces es fácil darnos la espalda por gente tan despampanante como los autores estadounidenses; vernos rápidamente en los blogs y por simple costumbre decir “no me interesas”. Es doloroso, porque nosotros también vivimos de sueños, y estos autores extranjeros que siguen y siguen desbordando goodreads, los blogs de reseñas y videos, ya son superventas. Ellos no necesitan gente que les respalde y les haga darse cuenta que las esperanzas no son en vano. Que se puede vivir de lo que amamos.

No les estoy dicendo que dejen de leerlos, a ellos, les pido que nos den una oportunidad a nosotros, una pequeñita, y por eso, quiero invitarlos de nuevo a que al menos, una vez por mes, se lean a un escritor de habla hispana. Yo por mi parte, me propongo a mí misma leer un autopublicado y un escritor hispanohablante cada mes, por lo menos, para apoyar la causa, y todo aquel que quiera unirse al propósito está invitado.

Hagamos esto grande. Hagámoslo por nosotros, que tiempos difíciles se avecinan.

Anuncios

18 comentarios sobre “Escritores en apuro.

  1. Toda la verdad está en tus palabras. Se menosprecia no solo la literatura sino las películas latinas (las españolas tienen un poco más de suerte).
    Pero lo preocupante es que no son solo ellos, que se consideran un mundo aparte; sino nosotros mismos que valorizamos sus cosas por sobre las nuestras.
    Un saludo de un escritor uruguayo..

    Me gusta

  2. Concuerdo en todo contigo, esos escritores anglosajones, tan cacareados y promocionados, escriben -No sé si bien, porque desconozco cono lo hacen en idioma original- sobre su cultura, sus intereses y los de sus conciudadanos y narran o inventan hechos y sucesos que la mayor parte de las veces nos resultan ajenos. Creo que los latinos aportamos mucho más diversidad cultural aún teniendo una raíz linguistica común . Un beso.

    Le gusta a 1 persona

    1. Fíjate que en cuanto a la temática de los libros yo no tengo mucho problema, ya que pasé todos los veranos e inviernos de mi adolescencia en los bosques del sur de Utah, y personalmente, le tengo muchísimo cariño a los Estados Unidos, la nostalgia americana es algo que he llevado dentro de mí debido a las condiciones en las que crecí.
      Tampoco tengo problemas cuando un latino nos habla de países fuera de latinoamérica, es muy interesante ver su nivel de investigación y brebaje cultural. Lo malo ocurre cuando, sin importar en qué país estén situadas sus historias, los autores hispanos son menospreciados.

      Le gusta a 1 persona

      1. El algún papel leí que cada año se publican 66.000 títulos en español, la mayoría no superan la primera edición compuesta de un par de cientos de ejemplares. Creo que haces muy bien en cuidar todos los detalles. Un abrazo.

        Me gusta

  3. Creo que no es mala idea. Mi sugerencia personal es dejar de leer por un momento libros de superventas, y literatura popular (juvenil, contemporánea, autoayuda, basura de youtubers y propaganda política). Lo unico que en realidad necesitamos leer son clásicos e incluso autores independientes. En este momento es más probable que los proximos Victor Hugo, Virginia Woolf y Edgar Allan Poe, se estén autopublicando. No creo que los proximos grandes escritores con esas características estén escribiendo best sellers. Hay que abrir los ojos a los escritores independientes.

    Me gusta

    1. Hola Guillero, muchas gracias por pasarte a comentar, que eres muy bien recibido. Yo no puedo decir nada de la literatura juvenil, sería echarme la soga al cuello, ya que La Nación de las Bestias es un libro que, a pesar de tener sus tintes adultos, se cataloga como juvenil.
      Creo que leer sólo clásicos es también cerrarse, porque no toda la literatura valiosa es clásica (Una de mis autoras favoritas de contemporanea, Toni Morrison, tiene trabajos tan exquisitos que con gusto la pongo delante de las clásicas, y eso que soy bastante asidua a ese género, ya que yo me inicié en la literatura con Dickens, Dostoievsky y las hermanas Bronte.) Y también creo que no toda la literatura antigua tiene valor. Hay de todo.
      La gran mayoría de los lectores que yo conozco que empiezan con juvenil, poco a poco se van induciendo ellos solitos a otros géneros, siento que los libros tienen ese potencial inmenso.

      Le gusta a 1 persona

      1. Creo que depende del criterio. Todo lo bueno se convierte en clásico y lo clásico no necesariamente es antiguo (Yo considero a Toni Morrison literatura clásica). De momento tú tienes que cuidar tu nicho de mercado. No creí que la nación de las bestias fuera literatura juvenil. Evidentemente tengo que leer algun capítulo para conocerlo mejor.

        Me gusta

¿Qué opinas? :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s