Los struggles de la autopublicación (I)

*Struggles: las luchas/los problemas/enfrentamientos.

Desde hace tiempo que he tenido ganas de hacer un par de entradas hablando de esto, de lo que significa autopublicarse, pero apenas hoy es que pude tomarme el tiempo de hacerlo. En parte, le agradezco mucho a una decaída emocional que tuve ayer, ya que fue la que me impulsó a comenzar con estas entadas, así que aquí vamos…

Hace unos meses prometí hacer una especie de guía sobre cómo autopublicarse, un “paso a paso” para poder ayudar a otros escritores independientes., pero, después de mucho pensarlo, creo que no hay forma en la que pueda explicar con coherencia cómo hacerlo sino hablando de mi propia experiencia, con todo y las tripas que eso conlleva.

No soy buena maestra, o al menos, creo que me cuesta hacer síntesis objetivas sin meter un poco de sangre de por medio, así que quise abrir esta serie de entradas hablándoles un poco de cómo he crecido desde que me he autopublicado, y de lo que he vivido desde que estoy varada en este maravilloso lugar que es mi escritorio.

Para empezar, debo confesar que desde que soy escritora, desde que dejé de lado el arte visual para enfocarme en esta pasión aún más grande, creo que me he vuelto una mejor lectora en muchísimos sentidos, porque he aprendido a apreciar con profundidad el trabajo que implica escribir.

Seas buen o mal escritor (por así decirlo), hay una verdad que nos rige a todos nosotros: escribir es hermoso, es apasionante. Hacerlo es algo que llena el corazón de formas asombrosas, que destruye el mundo alrededor de ti para darte la oportunidad de crear uno nuevo, de hacer algo que es capaz de hacerte sonreír y llorar al mismo tiempo.

Pocas cosas en el mundo son capaces de lograr algo así, y por eso, desde que me volví escritora dejé de ser un monstruo de la crítica, porque, ¡rayos! Hace algunos años yo era bastante dura con las cosas que leía, y estoy muy orgullosa de decir que, hoy en día, he matado a ese espantoso monstruo a pedradas que poco a poco, lo han dejado enterrado.

Escribir me ha enseñado a ser más humilde, más amorosa con esa pasión que todo escritor lleva dentro y comprenderla con una sinceridad más limpia. Me ha enseñado que no se debe hacer pedazos algo porque simplemente no nos gusta o no lo comprendemos (una disculpa pública a todos aquellos libros que destrocé en el pasado por mi estupidez). Que si hay errores evidentes, hay maneras de decirlo sin lastimar a quien se sentó horas delante de una hoja o una computadora para poner esa palabrita mal escrita sin querer.

Porque siempre intento recordarme a mí misma que no solo escribió esa palabrita, que tal vez escribió otras 50,000 que tuvo que corregir hasta el punto de que ya no pudo ser capaz de ver ese error que para mí fue demasiado evidente.

También, he aprendido a evitar esos libros que sé que no voy a disfrutar por el simple hecho de que no hay necesidad de torturarnos no solo a nosotros mismos como lectores, sino a los propios escritores. Que a pesar de que nuestro gusto por su libro sea nulo, eso no significa que ellos no se hayan arrancado un trozo de ellos mismos escribiéndolo.

Pero no solo evado. Afortunadamente, escribir me ha llevado a leer más géneros, e intento continuamente salir de mi cascarón probando cosas distintas a lo que siempre me ha gustado. (Lo mío nunca ha sido el chick-lit, el romance o la erótica, pero creo que soy perfectamente capaz no solo de apreciar un buen trabajo hecho con esas temáticas, sino de integrarlo en mi propia obra).

¡Ah, el montón de cosas que he comprendido! Comprendí que te llevas más corazón dándole vida a un personaje que a una escena de acción, y por ende, que no hay que tenerle miedo a darle el tiempo a ese personaje de ser, de crecer, de volverse real no solo para el lector, sino para ti como escritor.

He empezado a valorar los libros lentos, los que te hablan no solo de como un personaje destripa a un ejército, sino de lo que siente ese personaje al hacerlo. De lo que hay detrás de esas espadas brillantes o esas garras afiladas, de los mundos que construyeron esas batallas extraordinarias. He comprendido que el mundo está hecho de colores y visiones. Que uno no se vuelve más blando cuando se vuelve escritor, se vuelve más empático, que es totalmente diferente.

Escribir te hace crecer, y muchísimo, aunque tal vez uno solo se da cuenta estando no frente al teclado, sino frente a la crítica, pero de eso ya hablaremos en otra entrada.

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Idea para una nueva historia.

(Perdonen lo soso del título, que en este momento mi cerebro no está muy bien enchufado)

Ok, ahora mismo, en México, es domingo y son las ocho de la mañana. Sería perfectamente comprensible que me encontrase durmiendo ya que ayer me di una linda desvelada escribiendo el segundo libro de mi saga, pero aprovechando que un mosquito (criatura infernal a la cual le tengo pavor) me hizo el favor de despertarme esta madrugada, voy a aprovechar este insomnio para hacer una entrada en el blog.

Bueno, últimamente he tenido una idea para un libro que tengo muchas ganas de escribir dandome vueltas por la cabeza, pero como estoy algo atareada con mi saga (y con la extraña fobia de que muera un día de estos sin haberla terminado xD) no me he dado a la tarea de sentarme a estructurarla y hacerla como se debe, a pesar de que tengo por allí una libretita donde he estado poniendo todas las ideas respecto a esta historia.

Creo que sería mucho más sano si, en vez de meter la cabeza en un documento de word y tirarme largo y tendido a escribir dos libros a la vez, me dedico a publicar de vez en cuando un capítulo de la historia, haciéndolo como un simple bocetaje, sin tantas revisiones y cabeza metida de por medio; siento que sería lindo ir haciendo esta historia públicamente, poco a poco y, en algún futuro, editarla y volverla un libro completo. ¡Ya veremos!

Sobra decir que es un libro de fantasía. No tengo nada en contra de la ficción (de hecho, tengo por allí un par de libros de ese género que escribí hace tiempo y espero, algún día, reestructurar) pero todo lo que involucre lo sobrenatural me pone de cabeza, y creo que se nota en mis obras de arte :P. Bueno, esta historia va a pretender ser un retelling (una especie de adaptación moderna de libros clásicos) que, si bien no voy a revelarles de qué libro es, sí les puedo decir que va a tener muchas garras y colmillos y que va a involucrar a una de mis leyendas favoritas 🙂

¡En fin! Tal vez alguno de ustedes me llegue a recomendar páginas como wattpad para subir la historia, pero… les voy a ser honesta, este tipo de páginas no me van mucho. No tengo nada en contra de ellas, pero con el tiempo uno se obsesiona con los reviews y las visitas (lo digo porque yo escribí durante AÑOS en fanfiction net, tal vez algún día hable de esta etapa oscura por aquí haha) y, además, suelen haber muchos conflictos al ser redes tan grandes y con tantos críticos y criticones. Prefiero que todo se quede aquí, en casita y con la familia, así que tal vez en unos días les traiga una sorpresita 🙂

Capítulo III: Familia de dos

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“Hay algo que no acabo de entender, tanto de las religiones como de mí mismo, que no me deja abrazarme al consuelo de que hay seres invisibles y piadosos allá afuera, observándonos y cuidándonos. Porque ninguna de las criaturas «invisibles» que yo conozco son misericordiosas. Ni por asomo.”

¡Hola! Buen inicio de semana a todos, ¿qué les parece el nuevo promo del libro? Claro, tenía que acompañarlo con un pequeño fragmento del capítulo tres, que van a poder descargarse al final de esta entrada, y este solo es el primero de muchos otros que tengo planeado sacar a lo largo de la publicación. Espero que, junto con el promo, les de un poco de curiosidad. Pretendí que #LNDB no fuera solo una aventura de fantasía urbana, también quise meterle un poco de cerebro al asunto pero sin alejarnos de la trama sobrenatural y de las escenas de acción. Quiero, de alguna manera, cambiar la percepción de la historia de la humanidad como la conocemos, que se entienda de una forma totalmente diferente por medio del mundo que he creado y, si bien no pretendo que nada de lo que he escrito se tome en serio, porque es ficción, sí quisiera aunque sea sorprenderlos un poco.

Y bueno, ¡estoy que muero de los nervios! Ya sólo faltan un par de semanas para empezar la preventa de la versión digital del libro, así que espero que todo salga bien. Por cierto, en los archivos de muestra les he puesto que la preventa es el 15 de diciembre, pero no, eso fue error mío, la preventa comienza el 05 de Diciembre. Respecto a la versión papel, esa no puedo ponerla en preventa, le falta todavía mucho de revisión y más que nada, porque todavía debo encargar la versión de prueba. Creo que les puedo recomendar animarse por ahora con la versión digital (que, les juro, estará baratísima) y después animarse a comprar la impresa si es que la historia les convence, como ya me han dicho algunos pre-reseñadores ♥. Les prometo que la versión en papel estará cuidada hasta el último detalle y valdrá mucho la pena, se los prometo.

¡En fin! En otras noticias, le hice unos pequeñitos cambios a la página web, he agregado la sección “Page in Black Ediciones” para que sea más sencillo para ustedes ver los servicios que ofrezco para sus libros autopublicados. También, voy a estar subiendo en formato de entradas de blog los proyectos para que conozcan el nivel de trabajo.

Eso es todo por ahora, espero que les guste el capítulo y se animen a leerse el cuarto y último que estaré ofreciendo antes de la preventa. Los espero este 28 de noviembre 😀 ¡Un abrazo y feliz inicio de semana!

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Escritores en apuro.

Tengo que admitirlo. El día de ayer, después de saber el resultado de las elecciones en Estados Unidos, tuve un largo momento de pánico. Pánico construido con ladrillos de miedo y mucha, mucha inseguridad. (Haciendo analogía a lo que trae a México ahorita de cabeza, el dichoso muro). No voy a hablarles de las causas y consecuencias de las elecciones de aquel país, ni de lo que siento por tal o cual candidado. Voy a hablarles de mi experiencia, desde mi trinchera como escritora novata, autopublicada y mexicana.

En un momento de sincera desesperación, pensé en que tal vez iba a ser mejor sacar mi libro antes de la fecha que había previsto, para que el precio del dólar no me tomase por sorpresa. Estaba realmente asustada, y quise, por unos instantes, lanzar el libro en diciembre, echar todo mi trabajo de preparación y esfuerzo por la ventana con tal de no arriesgarme demasiado.

Pero después de escuchar las opiniones de diversos amigos y gente cercana, me di cuenta de que no debía de hundirme en el pánico. Sí, el miedo me estaba queriendo llevar a tomar una decisión apresurada, iba a dejar de lado todas las cosas que había preparado con tanto esfuerzo y cariño para el lanzamiento de mi historia porque, insisto… estaba demasiado asustada por todo. Asustada porque tenía miedo que, aun cuando mi libro conservase un precio decente, aquellos centavos de diferencia fuesen motivo suficiente para que la gente no se animara a darme una oportunidad.

Pero decidí que el miedo, una vez más, no iba a ser rival para mí. Publicar en diciembre significaba maquetar demasiado rápido, no hacer las sorpresas que venía planeando, dejar de pasar el ejemplar para conseguir pre-reseñas y no arrojarnos en blanco al público, decirle no a la preventa… en fin, echar por la borda cosas que creo, iban a ayudar a la saga a no echarse a los lobos sin preparación.

Así que, en vez de tomar una decisión forzada, decidí mantener las cosas tal cual estaban planeadas desde el principio y hacer una petición no sólo por mí, sino por todos los escritores de habla hispana que estamos aquí, al pie del cañón: Quiero invitar, de corazón, a las editoriales y, principalmente, a toda esa comunidad de lectores de habla hispana, que apuesten por nosotros. Que nos apoyen a los escritores latinos, españoles y todo aquel autopublicado que lucha por hacerse un hueco en un mundo que pareciera cerrarse cada vez más gracias a tan pocos. Los necesitamos más que nunca, a todos ustedes.

Ya seamos escritores hispanohablantes autopublicados o respaldados por una editorial, a veces es fácil darnos la espalda por gente tan despampanante como los autores estadounidenses; vernos rápidamente en los blogs y por simple costumbre decir “no me interesas”. Es doloroso, porque nosotros también vivimos de sueños, y estos autores extranjeros que siguen y siguen desbordando goodreads, los blogs de reseñas y videos, ya son superventas. Ellos no necesitan gente que les respalde y les haga darse cuenta que las esperanzas no son en vano. Que se puede vivir de lo que amamos.

No les estoy dicendo que dejen de leerlos, a ellos, les pido que nos den una oportunidad a nosotros, una pequeñita, y por eso, quiero invitarlos de nuevo a que al menos, una vez por mes, se lean a un escritor de habla hispana. Yo por mi parte, me propongo a mí misma leer un autopublicado y un escritor hispanohablante cada mes, por lo menos, para apoyar la causa, y todo aquel que quiera unirse al propósito está invitado.

Hagamos esto grande. Hagámoslo por nosotros, que tiempos difíciles se avecinan.